El río Guadalquivir, en el transcurso de la historia, dejó profundas huellas en Andalucía. A uno y otro lado del llamado Río Grande por los árabes se levantaron pueblos desde su nacimiento en el Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas hasta su muerte en Sanlúcar de Barrameda. Pueblos llenos de vida en los que nacieron andaluces ilustres desde el tiempo de los romanos a nuestros días. La cultura, desde los iberos, fue un lento discurrir por sus aguas, cargadas de tradiciones y el rey natural de Andalucía, el olivo, subiendo por suaves montes hasta coronar las amplias campiñas en las que se cultivan desde tiempos inmemoriales la vid y los cereales, que junto con el aceite formaban la triada romana.
